Pieles grasas

La piel grasa se distingue por su mayor espesor, la dilatación de los poros

y el exceso de secreción sebácea.

Si consideramos su aspecto, resulta untuosa, húmeda y brillante, y se aprecian con frecuencia puntos negros o espinillas

debido a la tendencia natural a la formación de impurezas tan característica de este tipo de piel.

Sin embargo, no todo es negativo, ya que la piel grasa envejece más lentamente y

por tanto, mantiene un aspecto joven durante más tiempo.

Además, es más resistente a los efectos negativos causados por las agresiones externas, como el viento o el frío.